6 razones para no pintar las puertas y 1 para hacerlo

Maribel Martinez

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Actualizado

Si sigues con la duda entre pintar las puertas o lacarlas y no acabas de ver claro si compensa, te vendrá bien toda la información que te vamos a dar antes de embarcarte en un proyecto que no acepta marcha atrás. Te daremos 6 razones para no pintar las puertas de tu casa, y una por la que sí. Veamos qué pesa más para ti.

A estas alturas habrás visto miles de fotos en tus redes favoritas de personas que se animan a pintar ellas mismas las puertas de su casa. Nosotros fuímos unos de los primeros en hacerlo públicamente y subirlo a este blog. Te animo a que veas nuestro tutorial para pintar puertas con chalk paint. Ahora bien todo no es un camino de rosas.

En este artículo queremos dejar muy claro como todo en la vida tiene pros, tiene contras, y sobre todo lo que tiene detrás es un arduo trabajo para el que uno debe estar preparado.

Aprovecha el proceso de pintar las puertas para poner manillas nuevas o cambiar el aspecto de los armarios. FOTO: ALVHEM.

Razones para no pintar las puertas tú misma

Desventaja 1: es un trabajo costoso

Seguro que has visto ya varios vídeos en Youtube sobre cómo pintar las puertas sin lijar. Ya sabes que hay que limpiar la puerta, dar imprimación y luego pintar. También sabes que no pasa nada por pintarlas sin descolgar, pero que tienes que quitar las manillas porque sino son un engorro de limpiar. Pero quizás lo que se te ha escapado es valorar todo el trabajo que hay detrás de pintar todas las puertas de casa, y todos sus marcos. Esta es la primera de las razones para no pintar las puertas.

Cada puerta te va a costar varias horas de trabajo porque hay que limpiarla a fondo, empezar a imprimar, dejar que seque, y luego ir dando manos de pintura. Manos que si la pintura no está del todo seca, se van a quedar fatal. Así que puede que empieces con toda la ilusión un sábado por la mañana y que llegados al domingo por la tarde, solo tengas terminada 1 puerta, o dos si vas aplicando a todas el mismo paso a la vez. Con esto te quiero decir que no es un trabajo que puedas hacer en un puente, o en un finde largo.

Es un proyecto que se empieza con ilusión, pero que lleva mucha faena. Por tanto, ¡mucho cuidado con las expectativas! Valora también que esas puertas no se van a poder tocar durante el secado, y eso incluye no abrirlas, ni cerrarlas mientras la pintura está tierna (o curándose, como dicen los expertos).

Para que no te pase y no te desmotives, desde el principio ten claro que es un proceso costoso y que hay que hacerlo bien. ¡Anque eso lleve más tiempo del esperado!

Desventaja 2: No es tan barato como lo pintan

Si vas a pintar todas las puertas de casa vas a necesitar entre 6 y 8 litros de pintura. Puede ser esmalte o chalk paint. A eso le vas a sumar la imprimación que hay que dar a todas las puertas: cuenta otros 3 o 4 litros de imprimación (porque a los marcos también hay que darles). Y luego pinceles específicos para lacar, rodillo, un protector para el suelo y cinta de pintor para no manchar. La suma sigue creciendo si de paso te animas a pintar las puertas de los armarios empotrados.

Un proyecto de todas las puertas de una casa entera no va a bajar de los 300€. Y luego súmale el tiempo que le vas a dedicar y que no usas para hacer otra cosa. Tu trabajo también lo debes valorar y tiene mucho peso al valorar las razones para no pintar las puertas.

¿Te parece mucho? No es poco, pero al precio que están las puertas nuevas, sumando material y tu tiempo, inclina la balanza por la pintura.

Desventaja 3: Una vez que las pintas las puertas no hay marcha atrás

Esta es la tercera de las razones para no pintar las puertas: no se puede hacer borrón y cuenta nueva si no te gusta. Eso sí que lo debes tener claro. Si pintas una pared y no te gusta, no pasa nada, vuelves a pintar y hasta nunca color horrible. Lo mismo si le pones papel pintado. Ahora bien, una vez que pintas una puerta, señores no hay marcha atrás. Quede bien, o quede mal, te vas a quedar con la puerta pintada, o lo sumo llevarla a un carpintero para que le saque toda esa pintura y pueda lacar de manera profesional. Pero solo si es una puerta maciza, con las de aglomerado ya no hay nada que hacer. Esta es otra cuestión de peso a valorar cuando nos planteamos las razones para no pintar las puertas.

Para que no te pase (lo de arrepentirte) lo mejor es probar. Prueba con una puerta que no veas mucho. Por ejemplo, la parte interior de tu baño, la del trastero, o incluso la puerta de un armario por dentro. Y ahora valora si te gusta el acabado, y si te ves capaz de hacer esto con todas las puertas de casa.

Desventaja 4. Tendrás que seguir pintando las puertas toda la vida y acostumbrarte a reparar golpes y arañazos

Aún pintando la puerta como un auténtico profesional en algunos lados habrá más grosor de pintura que en otros, y eso a la larga se nota un poco. Y se nota sobre todo porque cuando cae cualquier objeto, incluso aunque no sea punzante, deja rastro en la puerta. Esta es la cuarta de las razones para no pintar las puertas y te interesa valorar en este punto si todo el trabajo compensa.

Si te decides a pintar las puertas de casa tendrás que acostumbrarte a verles algún arañazo o desconchón, algún golpe. Si te preguntas, cuánto duran las puertas pintadas lamentamos no poder darte una única respuesta, pues depende del tipo de pintura, la forma de aplicación, el color, si los rayos del sol les dan de lleno. Para que te hagas una idea, máximo cada 5 años, las vas a tener que repasar.

Para no agobiarte compra un borrador mágico y cuando ves un rascón intenta borrarlo. Si es muy profundo tendrás que aplicar masilla, lijar un poco, y empezar otra vez todo el proceso. Es algo habitual así que, tienes que estar preparado para reparar cada cierto tiempo.

Desventaja 5. Las puertas pintadas se manchan má

Las puertas de madera piden que les quites el polvo y de vez en cuando una limpieza un poco más profunda con agua y jabón para sacar alguna mancha. La quinta de las razones para no pintar las puertas es que son mucho más delicadas y según el color que se elija, más sucias que las puertas lacadas. Especialmente si te subes al carro de la moda de pintar las puertas de casa de blanco.

La pintura es porosa y de vez en cuando verás que ante algunas manchas, toma color.

Por otra parte, tienes que saber que las pinturas no amarillean, si son de buena calidad, pero sí pierden el color del principio. Venden productos de la familia de los barnices, para protegerlas, pero nunca esperes un acabado como el de una puerta lacada.

Este es el acabado que debes esperar de una puerta pintada. FOTO: ALVHEM.

Desventaja 6. El acabado nunca es perfecto

Y vamos con la última de las razones para no pintar las puertas. Si eres una persona que le gusta la perfección a estas alturas te sobrarán razones para no pintar las puertas. Es un proyecto ideal para los amantes del hazlo tú mismo, y de todo lo que tiene que ver con un acabado algo rústico, algo vintage. Por muy perfecta que quede la puerta al tacto te resulta algo áspera. Siempre se suelta un poquito la pintura por la zona de las bisagras, o aparece algún rascón.

Para que no suponga un problema piensa desde el principio que esto le dará a tu casa un look vintage encantador. Si buscas perfección, tendrás que llevar las puertas a lacar, o ponerlas nuevas. ¡No hay más!

Ventajas de pintar las puertas de casa con tus manos

Vistas todas las razones para no pintar las puertas de casa tú mismo, queda daros la razón por la que sí merece la pena hacer todo el trabajo. Y no es otra que el cambio radical que se consigue en casa con algunas horas de trabajo, y la compra de todo el material.

  • Las puertas blancas harán que la casa se llene de luz, y se vea más actual y moderna.
  • Las puertas con color ponen un punto de estilo que no pasa desapercibido para nadie. Más todavía si aprovechas para cambiar las manillas (muy recomendable) y poner otras más acorde de la casa.

Tanto si decides pintar las puertas de casa de blanco, como si apuestas por un color más atrevido como el gris, verde, azul oscuro, o cualquier otro color, el cambio siempre es positivo.


FOTO DE PORTADA: Curtis Adams