Sillas de comedor ¿Cómo elegir las mejores?

Maribel Martinez

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Actualizado

Cuando vamos a comprar sillas nuevas para el comedor descubrimos que hay soluciones de madera, polipropileno, fibras naturales y hasta sillas con fundas de tela. No hay una respuesta unánime sobre cuál es mejor o peor, pero es verdad que las sillas de madera son las únicas que te durarán toda la vida. Repasa con nosotros las ventajas de cada tipo de silla y cuál te conviene más.

Parece sencillo escoger unas simples sillas de comedor, pero cuando empezamos a echar un vistazo a todos los tipos de materiales, formas y diseños, se nos llena la cabeza de un batiburrillo de ideas. Lo más importante para acertar es pensar que deben ser unas sillas cómodas y confortables, pues de lo contrario las usaremos muy poco tiempo y tendremos que volver a comprar: ¡Dinero tirado! Para que no te pase, vamos a intentar ayudarte a elegir las mejores sillas de comedor tanto si es un comedor independiente, como si tienes instalada una zona de comer en la cocina. Piensa que con las nuevas cocinas diáfanas es muy común utilizar la misma mesa de comedor como elemento separador entre la zona donde se guisa y el espacio destinado a los sofás y zona de descanso.

Para empezar es importante decir que la elección de las sillas de comedor perfectas dependen de muchos factores como el uso que les vamos a dar, el espacio en el que las vamos a integrar, la durabilidad que esperamos, su mantenimiento y por supuesto también el precio. Lo habitual es que clasifiquemos las sillas por los materiales y ahí vas a encontrar sillas de madera, polipropileno, fibras naturales, metal y combinaciones de otros materiales con tapizados. A continuación te quiero explicar las ventajas de cada una de ellas.

Madera, plantas y fibras naturales: un trío que siempre queda bien. Fíjate en el estilazo de estas sillas de madera con base tapizada.

Sillas de comedor tapizadas

Lo primero que tenemos que decir es que las sillas tapizadas son una solución ideal en cualquier comedor. Tanto si te gusta el estilo clásico, como el moderno o natural, encontrarás sillas tapizadas de todos los estilos. Lo que las hace tan polivalentes es la tela de su tapicería. Importa el material, el color, y si tiene un tratamiento antimanchas. Se pueden comprar sillas tapizadas, o bien llevarlas a un tapicero para que vayan a juego con el sofá, o las cortinas. Las sillas tapizadas pueden ser solo de madera, o de madera y ratán, con patas metálicas o sin ellas. Se comercializan en un montón de diseños y acabados, así que es fácil que consigas encajarlas en casa sin problema.

Una mesa redonda con patas metálicas a juego con las sillas tapizadas. Una opción que siempre funciona bien. ¿Tienes perros y se entretienen mordiendo las patas? Con las metálicas, ¡adiós a este problema!

¿Con fundas de lino o algodón?

La desventaja de las sillas tapizadas es que siempre estás sufriendo por las posibles manchas. En este sentido las fundas de lino o de algodón son un gran invento para este tipo de sillas. Se tapan con ellas, y hacen el mismo papel que una funda de sofá: nos salvan del manchurrón. Desde luego si lo haces por evitar disgustos, no cojas las fundas de color blanco. Mejor otros más sufridos: ocres, cremas, grises. Y fíjate en que las puedas lavar en casa y a ser posible en la lavadora.

Sillas de comedor económicas y resistentes

Las sillas de polipropileno se han puesto muy de moda. Sobre todo las que imitan diseños clásicos. ¿Te suenan las sillas tipo Eames de Vitra? Ese es el rollo. La gran ventaja de estas sillas, a parte de que su diseño es tendencia, es que son muy fáciles de mantener. Las puedes usar en el comedor, la cocina o incluso el cuarto de los niños sin sufrir por las manchas. Con una bayeta y un poco de desengrasante quedan como nuevas. En opinión de Rut Chicote, interiorista detrás del estudio de Meveo estudio, hay que prestar atención siempre a todos los materiales que encajamos en una estancia, en este caso, las sillas dentro de un salón o cocina abierta. «El diseño de una cocina abierta al salón, no se puede dejar al azar. Su distribución y la elección de materiales es imprescindible para un buen resultado» y ahí por supuesto estaríamos pensando en soluciones que nos encajen tanto por precio como por durabilidad.

Lo que las hace destacar unas de otras es el color elegido

Las sillas de polipropileno más vendidas son las blancas, pero las hay de múltiples colores; y la estructura, que puede ser de madera o metálicas. Las primeras se suelen escoger en ambientes donde se busca un aspecto más cálido. Las metálicas en comedores de estilo nórdico o industrial.

Sillas de comedor metálicas y patas de horquilla en la mesa, una combinación que siempre funciona.

Sillas de comedor de madera

Las sillas de madera son un clásico que nunca pasa de moda. Las puedes encontrar en multitud de acabados que serán los que determinarán el estilo por el que quieres apostar. En color natural o negro. Solo de madera o mezcladas con otros materiales como la caña o el mimbre natural para darle un acabado retro o vintage, muy de moda últimamente. Si echas un vistazo a las tiendas de muebles verás que cada vez hay más sillas macizas de madera 100% o bien combinadas con asientos tapizados o trenzados a mano.

La madera de la mesa y estas sillas trenzadas es la que pone la calidez a este conjunto.

Sillas de comedor modernas

Combinar sillas de madera y plástico es una alternativa para comedores frescos y modernos como el de esta foto.

Las sillas más actuales seguramente son las de diseño nórdico. Sillas con estructura de plástico que luego se combinan con patas de madera o metal. La opción ideal cuando buscas una silla resistente y a buen precio. Son sillas que funcionan muy bien en cocinas, si tienes ahí un espacio de office, o en casas con niños pequeños.

Sillas de comedor de fibras naturales

Las fibras naturales dan calidez a este comedor actual.

Las sillas de fibras naturales se popularizaron en los 80 sobre todo en comedores exteriores. Hoy las vemos en forma de sillón también con y sin brazos, en las mesas más elegantes y en interiores. Son perfectas cuando queremos conseguir un look más natural o mediterráneo. Su ventaja es que suelen ser económicas y con unos cojines pueden resultar cómodas. Su principal inconveniente es que cuestan de limpiar, pero como otros muebles de fibras es cuestión de tomárselo con paciencia y de no dejar que se acumule en ellas demasiado el polvo.

Sillas de comedor de cuero

Lo mejor de las sillas de cuero es que son la mejor opción antimanchas (salvo las de aceite, tomate, ya sabes…).

Si te gustan los ambientes de estilo industrial es posible que te puedan encajar bien las sillas de cuero. Con estructura generalmente de metal, son sillas resistentes que suelen venir con un acabado antimanchas. Lo importante a la hora de elegirlas es fijarse en su estructura, como cualquier silla, y también en la calidad del cuero. Si se exponen al calor o la luz del sol se pueden estropear pronto. Valora comprar unas sillas un poco mejores si esta es tu opción.

Sillas de comedor más bonitas y resistentes

Madera y cuero, un clásico del que no te vas a cansar.

Puede que te hayas enamorado de un diseño de silla que has visto en una revista, o un blog (barremos para casa también), estupendo, ya sabemos por dónde van tus gustos. Pero hay más trabajo de campo que hacer antes de meterlas en la cesta de la compra física o virtual. No te quedes solo en la cara bonita de la silla o en lo bien que quedarían en tu comedor, hay que valorar si son cómodas, y si encajarán bien con vosotros, vuestra mesa y vuestro comedor. Hay sillas preciosas en el catálogo que luego al verlas en casa no acaban de gustarnos porque no recogen las espalda, o ocupan demasiado espacio en proporción a la medida de la mesa del comedor. No es lo mismo elegir sillas para una mesa redonda, que escogerlas para una alargada y que se debe arrimar lo máximo a la pared.

¿Qué valoras más a la hora de comprar una silla?

  • Si valoras sobre todas las cosas que sea una silla cómoda, lo mejor es que escojas una silla tapizada con estructura de madera. Son sillas para toda la vida que se pueden volver a tapizar en un futuro si con los años ya no te enamoran.
  • Si lo más importante es que se vean ligeras, es mejor que escojas sillas sin brazos y de una estructura ligera. Las de cruceta o con barrotes son las que más ligeras se ven a la vista.
  • Si lo que no quieres es sufrir por el mantenimiento o las manchas, entonces tienes que escoger una silla de plástico o polipropileno. Para hacerlas más cómodas hay diseños a los que se les pueden acoplar cojines.

¿Es posible encontrar sillas de comedor baratas?

Combina sillas de plástico con una mesa de madera y conseguirás un conjunto que se equilibra.

La horquilla de precios de unas sillas de comedor es muy amplia. Como has visto hay un sin fin de materiales y acabados que repercuten en el precio. Las sillas más baratas posiblemente sean las plegables y que puedes comprar a partir de 30 o 35 euros, seguidas de cerca por las de polipropileno en distintos acabados que cuestan sobre 60 euros. En tiendas tipo IKEA los modelos más básicos de madera empiezan en 30€ y pueden hasta los 180€ si nos fijamos en su modelo más icónico homenaje al diseño escandinavo.


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