Cómo decorar un dormitorio infantil para que sea práctico y bonito

Maribel Martinez

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Actualizado

Para decorar un dormitorio infantil no hace falta gastarse una fortuna ni ser un crack en la decoración de interiores. Eso sí, has de crear un dormitorio que sea 100% seguro para la criatura, y que además sea capaz de adaptarse a la evolución que irá haciendo tu hijo. Hoy os traigo un antes y después del equipo de Quefalamaría, con un resultado impecable.

Antes de hacer los cambios

No podemos decir que sea una habitación grande, pero tampoco pequeña. Con su ventana, el radiador empotrado en la pared, y un suelo de parquet en mal estado y muy oscuro. No le hacía falta una gran reforma, pero sí algunos cambios para que luciera precioso.

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¿En qué consistió la renovación?

Lo primero en renovar el suelo. Cuanto más natural y cálido sea mejor. Sabéis que eligiendo este tipo de pavimento se acierta siempre porque aporta esa sensación de hogar que tanto nos gusta. Podéis imitarlo con parquet, suelo laminado, o vinílicos (en versión low cost).

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¿Paredes? ¿Qué se podía hacer con ellas?

En un cuarto infantil se tiende a buscar tonos pasteles. Pero eso, los que tenemos hijos ya crecidos sabemos que es un error. En pocos, poquísimos meses, los cuartos se quedan anticuados y hay que volver a invertir tiempo (y sobretodo dinero) para adaptarlos a la edad de los chicos.

No es casualidad que esta semana también os haya hablando de cómo decorar otro cuarto de niños pero un poco más creciditos: el dormitorio perfecto para un adolescente. ¡Los niños ahora crecen tan deprisa! Polémicas a parte, sigamos con la reforma del cuarto infantil.

¿Qué hicieron aquí? Fácil, instalar un papel pintado luminoso, fresco y muy alejado de los colores clásicos, para darle dinamismo.

Pensar que los motivos repetitivos pueden dar sensación de agobio en un cuarto, y más si no es muy grande. Por eso es mejor no cubrir con papel pintado todas las paredes. En este caso, empapelaron dos, y pintaron de blanco las otras dos, y el techo.

¿Qué muebles son adecuados?

En realidad la respuesta la tienes tú. Hay quienes desde el principio invierten en piezas más caras y otros que apuestan por muebles tipo IKEA para salir del paso.

Lo que sí es recomendable es que sean muebles de calidad (aunque sean low cost) y que sean seguros en cuanto a los materiales con los que se han fabricado, y su uso posterior.

En este caso la camita que veis es un modelo Montessori casi a ras del suelo, perfecta para que los peques suban y bajen solos, y tengan la autonomía de acostarse cuando están cansados o de sentarse a leer (o mirar) sus libros cuando quieran.

Fíjate en la paleta de color: blanco, marrón, teja y amarillo ocre, con pinceladas de verde mint; el dosel en color caldera; el espejito seguro y a su altura; el adorno de la cabeza de león que, si te lo propones, puedes hacer tú misma… Tiene tantas cosas que me gustan que no he podido evitar dejarlo aquí.

Y para terminar te dejo algunos datos que seguro te pueden venir bien, para imitar esta dulzura de cuarto en casa:

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  • El papel pintado otoñal es de Lilipinso.
  • La alfombra redonda y la fantástica mecedora son de Kenay Home.
  • La ropa de cama de H&M Home.
  • La alfombra con forma de hoja de Nobodinoz
  • Mesita auxiliar y cómoda HEMNES de IKEA (esta última con tiradores de cuero que vende la misma empresa a parte).

¿Qué te ha parecido el dormitorio? ¿Te ha dado alguna idea para el de tu peque? Ya me contarás…

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