Aprende a hacer un aislante de puertas casero para retener el calor en casa este invierno

Maribel Martinez

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Actualizado

Te explicamos cómo hacer un aislante de puertas casero y además rápido de hacer con materiales que seguro que tienes por casa. ¡Vamos a explicarte paso a paso qué cosas nos van a servir y todo el proceso para que no te pierdas! Con esta solución no solo vamos a evitar que se cuele el frío por debajo, sino que también vamos a evitar que el calor que hemos generado en casa se escape.



Son muchas las soluciones que hemos planteado para mejorar el aislamiento de cualquier casa tanto en invierno como en verano. Hemos hablado de cortinas aislantes, burletes para ventanas, y hasta tejidos muy calentitos (lana, terciopelo, algodón) para estar aún más a gusto en casa. Pero nos faltaba hablar de algo que es básico y no podemos olvidar: las puertas: el punto débil de muchos hogares.

La puerta de tu casa, tanto si se trata de un piso, como si da al exterior, es un lugar por el que seguro se está escapando ese calor que tanto esfuerzo nos está costando alcanzar (y que además es también puerta de entrada, nunca mejor dicho, de corrientes frías).

Hemos visto antes trucos para calentar la casa sin encender la calefacción: en realidad cosas bastante sencillas de poner en práctica y que de verdad se notan bastante cuando nos fijamos en la factura. Pero se puede hacer mucho más.

Dando por hecho que has sellado las persianas, y te has asegurado de que todas las ventanas cierran bien, ahora toca poner el punto de atención en las puertas que dan al exterior. Y ahí tirando de ingenio, buenas ideas, y sobre todo, los consejos de nuestras abuelas (expertas en solucionar ingeniosamente problemas sin gastar un céntimo) hemos dado con todas estas soluciones.



Aquí tienes un ejemplo un poco más perfeccionado de cómo hacer un burlete casero, en este caso, doble.

Materiales que vas a necesitar para tu aislante casero

Crear un aislante de puertas casero utilizando materiales reciclables que tengas en casa es una excelente manera de ser más ecológico, ahorrar dinero y poner fin al problema.

¿Te faltan ideas? No te preocupes, aquí estamos para hacerte una lista de cosas que puedes usar.

  • Elige un material resistente y flexible para el exterior del aislante. Sirve: tela de jeans viejos, toallas, sábanas, o incluso bolsas de tela gruesa. Puedes hacerlo con las piernas de unos viejos jeans formando un tubo y rellenándolo con restos de tela, algodón, o incluso periódicos reciclados. Hasta con botellas de plástico hemos visto ideas en Pinterest que os pueden inspirar para hacer un aislante de puertas casero. Sólo tienes que envolverlas en tela para sellarlas por completo y lo mismo que con las demás, rellenarlas con papel de burbuja o retales que tengas por casa.
  • Para el relleno: puedes usar arroz, periódicos triturados, retales de tela, espuma de cojines viejos, o incluso botellas de plástico pequeñas.
  • Y luego por supuesto vas a necesitar: Tijeras, hilo, aguja (o máquina de coser si está disponible), cinta métrica o regla, y opcionalmente, marcadores o alfileres.
Aislante de puertas casero realizado con retales.
Esta es una idea de cómo puedes hacer tú mismo un aislante para puertas casero. Retales y botellas dentro, rellenas con más retales. Es una imagen creada por Una Pizca de Hogar con IA.


Paso a Paso

Aquí tienes un proceso general que puedes seguir para crear un aislante de puertas casero, adaptable a varios tipos de materiales reciclados para que puedas elegir el que más fácil te resulte conseguir:

  1. Empieza midiendo el ancho de la puerta para determinar la longitud del aislante. ¿La tienes? Genial ahora corta el material principal en una tira que sea un poco más larga que el ancho de la puerta y con el ancho deseado para tu aislante (generalmente unos 10-15 cm de ancho).
  2. Ahora, cose el exterior: Si estás usando tela, dobla la tira por la mitad a lo largo, con el lado derecho hacia adentro, y cose los bordes largos, dejando los extremos cortos abiertos. Si utilizas materiales como bolsas de tela, puedes coser o incluso grapar los bordes para formar un tubo largo.
  3. Lo siguiente que vamos a hacer es dar la vuelta al tubo de tela para que el lado derecho quede hacia fuera. Rellena el tubo con el material elegido asegurándote de distribuirlo uniformemente para evitar bultos y asegurar una barrera efectiva contra las corrientes de aire.
  4. Una vez relleno, cierra los extremos del tubo. Puedes hacerlo cosiendo a mano incluso aunque no se te de mu bien lo de coser o con máquina de coser. ¿Has usado materiales como bolsas? Entonces más fácil aún porque lo puedes sellar con grapas o cinta adhesiva resistente. ¡Ya lo tienes! Ya solo falta decorarlo si quieres, y probarlo en tu puerta.

Lo importante es asegurarse de que el aislante casero sea lo suficientemente pesado para quedarse en su lugar y lo suficientemente resistente para bloquear eficazmente las corrientes de aire.