El increíble antes y después de esta buhardilla con tableros de pino y papel pintado

Maribel Martinez

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Una semana de trabajo a ratitos fue suficiente para convertir esta buhardilla en una preciosa librería. Todo con materiales muy baratos y facilísimos de conseguir. ¡Estamos seguros de que te va a inspirar!

Hoy os traemos otro antes y después de esos que nos dejan con la boca abierta. Utilizando materiales tan sencillos como listones de madera, molduras y un bonito papel pintado, la estética de esta buhardilla cambia por completo y se convierte en un espacio lleno de carácter y personalidad.

Como sabéis, es fácil hacer estanterías en casa a base de listones baratos de pino y luego mejorar su estética con otros materiales como los vinilos o el papel pintado para subir su nivel decorativo. Un antes y después bastante económico que seguro que puedes imitar en cualquier espacio de casa al que le falte un poco de chispa. Y si lo de utilizar listones te parece difícil, siempre puedes usar una balda o estante volado y seguir una técnica parecida para camuflarlo en la pared. Un cambio espectacular que hemos descubierto en la cuenta de @Steffy en Instagram.



Cómo era la buhardilla antes

Como podéis ver en las imágenes un espacio sin ninguna personalidad y carente de estilo que solo servía para acumular trastos. Las únicas dos cosa que se podían aprovechar de él eran su techo inclinado, ideal para hacer estantes a medida, y el suelo de madera natural. ¡A este espacio le faltaba mucho carácter!

La buhardilla después

La magia de este antes y después comienza con una mano de pintura a las paredes de color verde. Después, cómo explica su autora, le costó una semana llenar las paredes de estanterías a medida. Para conseguirlo fue cortando un tablero de pino para construir las carcasas de los estantes e ir haciendo la forma siguiendo la estructura de la buhardilla.

Aspecto de la buhardilla una vez terminada la transformación.

Luego, usó una molduras finas para cubrir todos los frentes y dar a los estantes un aspecto más grueso similar al que se puede conseguir cuando instalas librerías de obra. Para terminar, le dio una mano de pintura en un color verde aceituna súper elegante tanto a las baldas como a las molduras, y forró con un bonito papel pintado de tendencia el resto de paredes y el techo: un papel floral ideal para espacios destinados al relax.

De esta forma se consigue ocultar una puerta entre estanterías y conseguir mucho espacio de almacenaje. Una solución que nunca podrían haber conseguido con muebles independientes y que como te decía puedes adaptar a tu nivel de bricolaje, si te gusta la idea.

Utilizando una librería básica, o estantes volados, y molduras decorativas, tú también puedes enmarcar una puerta entre estanterías, o simplemente llenar una pared de estantes donde almacenar libros y accesorios decorativos. Recuerda que venden molduras autoadhesivas para facilitarte aún más el trabajo. Súmale unas tiras de LED ocultas y no sólo habrás conseguido disimular una puerta a través de la decoración, ¡sino que tendrás un espacio único!

Para terminar, no os olvidéis de la decoración. Siempre es importante para conseguir ese espacio soñado. Un bonito sofá con una funda ocre (no soy la única loca que ama las fundas de esto color), alguna lámpara de pie, un puf o mesa baja, y algunas mantitas en un cesto de mimbre, terminarán de obrar la magia para transformar este espacio en un lugar único. Nada que ver con la foto del principio, ¿verdad?

Proyecto y fotografía cortesía @steffy